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sábado, 27 de noviembre de 2010

“No se puede formar un frente en base a una unidad ideológica"

Nílver López, presidente del Movimiento Nueva Izquierda (MNI), señala que no importan las ideologías al momento de formar un frente político, sin embargo descarta de plano una alianza con Toledo por ser de derecha.  Afirma que de derecha también sería Susana Villarán si se une al ex presidente.




En teoría, el Segundo Encuentro Nacional de Izquierdas sirvió para concretar la unidad de la izquierda. La creación de n solo bloque que le haga frente a un modelo económico que Nílver López, considera le ha hecho daño al país.  En la práctica, resulta difícil imaginar esa unificación con tantos y tan distintos modos de pensar y de expresarse  que  se hicieron presentes  en esta reunión. Participaron Patria Roja, el  Partido Comunista del Perú y el Partido Nacionalista junto con otros movimientos, mientras que el gran ausente fue Fuerza Social.  Algunos en su exposiciones se referían a los demás como “compañeros”, los más avezados soltaban un “camarada”, uno que otro compraba el diario “Antauro”, y otros reclamaban su derecho a la participación aún sin haberse inscrito. A pesar de todo, López, considera necesario presentar una sola candidatura de izquierda que venza a “cualquier lista que signifique el continuismo”.

¿Cuáles son los aportes directos que dio el MNI  a la campaña de Susana Villarán?
Básicamente  fue la estrategia de construir la confluencia. Somos parte de la unidad. Hemos contribuido en las propuestas del plan de gobierno y al mismo tiempo en el diseño de  una estrategia de campaña. Ayudamos a garantizar la victoria política en las elecciones municipales.

¿Cuáles fueron esas propuestas?
Están en el plan de gobierno

¿Pero cuáles fueron directamente planteadas por su partido?
Planteamos un gobierno honesto, transparente, un gobierno con rendición de cuentas, democrático, de cara al pueblo y que resuelva básicamente las necesidades de la población de Lima en diferentes aspectos, ya sea de transporte, de salud, educación, seguridad social, de procesamiento de la basura, entre otros que la población vive a diario.

Ustedes adoptaron una posición mesurada respecto a la exposición mediática durante las elecciones ¿eso fue un acuerdo con Fuerza Social?
Lo que hubo fue una guerra sucia de querer vincularnos a los integrantes de la confluencia, como el MNI, al terrorismo, pero eso cayó en saco roto. Ese error de la derecha lejos de afectarnos, nos  fortaleció. En ese sentido, no ha habido una actitud de apartarnos, hemos contribuido en este proceso.

¿En el caso de un gobierno municipal de Fuerza Social, van a tener algún acercamiento con Gloria Helfer y Manuel Iguiñiz? ¿Planean conversar sobre los temas de educación, al ser ellos los encargados de esa área?
Bueno, nuestros regidores abordarán eso porque en un encuentro entre los profesores, Fuerza Social, y la confluencia, se llegó a un plan de gobierno que básicamente lo trabajó Manuel Iguiñiz, fue una propuesta importante que nosotros respaldamos. Una propuesta de proyecto educativo local y regional enlazada al Proyecto Educativo Nacional, que resuelva ejes fundamentales de desarrollo.

Usted señaló que el alejamiento de Fuerza Social en una futura alianza para las elecciones presidenciales “afectaría el gobierno municipal de Lima”, ¿a qué se refería con eso?
Eso ha sido tergiversado, yo señalo que nosotros estamos por la unidad, como se ha demostrado en las elecciones en Lima y además por la unidad de gobierno. En ese sentido  nosotros no descartamos ninguna alianza con Fuerza Social o algún otro partido incluyendo a los movimientos regionales.

¿En el caso de la campaña presidencial las alianzas que se formen también serían programáticas, como dice que fue en el caso de Lima, o influiría el aspecto ideológico?
Serian básicamente programáticas.

¿Se sienten más cercanos a Humala?
Humala ha hecho un llamado a la  unidad.  Ha publicado un programa de diez puntos y sobre esa base nosotros estamos haciendo una valoración positiva y al mismo tiempo los aportes para su enriquecimiento. Creemos que la estrategia tiene que ser un solo programa, un solo frente político y  una sola candidatura.

¿Pero ideológicamente, se sienten más cercanos a Ollanta Humala o a Susana Villarán?
Bueno, ellos son el nacionalismo, nosotros somos de izquierda, tenemos un horizonte socialista, ellos son nacionalistas, son progresistas, al igual que fuerza social que es de centroizquierda.

¿Qué tan importante considera el aspecto ideológico dentro de las futuras alianzas?
Cada uno tiene legítimo derecho de profesar lo que crea. Un frente único no anula la presencia de posiciones políticas,  pero no se puede formar un frente en base a una unidad ideológica.  Si hablamos de frente lo que predomina es una plataforma programática con  puntos en común  para resolver los problemas del país.

Hay sectores de Fuerza Social que planean aliarse con Toledo y que aseguran que no se alinearían con Ollanta Humala
Es un debate interno, al igual que hay un debate en este espacio de izquierda. Formalmente nos han comunicado que eso está siendo discutido al interior y que en el mes de noviembre van a definir eso.

¿ Definitivamente no se acercarían  a Toledo?
Nosotros si descartamos una alianza con Toledo porque su gobierno represento  el segundo piso del fujimorismo. Es una postura de derecha y creemos que eso sería un punto de controversia en el proceso de negociaciones que venimos realizando.

Pensaría, al igual que Alberto Moreno, que si Susana Villarán llega a un acuerdo con Toledo se habría pasado a la derecha.
Definitivamente. De concretarse esa alianza, sería una propuesta de derecha




miércoles, 27 de octubre de 2010

Radiografía del Sutep

Más de 30 años de sorpresas y sospechas
De cómo el sindicato nacional de profesores se convierte en la empresa prestamista más exitosa del Perú
Hace casi dos semanas, la revista Poder presentó una nota del periodista Ricardo Uceda sobre la vida y obra del Sindicato Único de Trabajadores del Perú SUTEP. El artículo se basa en una investigación sobre las relaciones políticas que el gremio mantiene con el Partido Comunista – Patria Roja, así como las negociaciones que mantuvo con los gobiernos de turno desde su creación en 1972.
Pero la novedad de la investigación de Uceda no radica en la evidente relación entre el sindicato de profesores con un partido como el de Patria Roja. En el Perú, los sindicatos más importantes, como el de la CGTP, siempre han mantenido relación con gente de los partidos más extremistas de la escena política, o con los representantes más radicales de los demás partidos tradicionales.
La novedad radica en que, que bajo la dirección de Patria Roja, la Derrama Magisterial, entidad que se encarga de administrar los fondos pensionistas del gremio, se haya convertido en una empresa rentable y, al parecer, transparente, a pesar de que los profesores que se benefician de ella no compartan el pensamiento e ideología de sus administradores.
¿Por qué el SUTEP como organización tiene tanto éxito si sus miembros no comparten las filiaciones políticas de sus dirigentes? A través de un minucioso recuento, Uceda nos detalla cómo es que la Derrama está en manos de Patria Roja, explicando para ello cómo es que este partido comunista se hizo del SUTEP. Una mirada al pasado evidencia la naturaleza de estas relaciones.
En el pasado
El SUTEP siempre estuvo vinculado a diferentes partidos políticos, y en consecuencia, considerado en el proyecto nacional de los gobiernos en los últimos 40 años. La crítica a la calidad de la educación en el Perú no es reciente, así como tampoco lo es la crítica del Magisterio hacia estado, cuyo punto crítico recae en el tema de los salarios. Es evidente que entre ellos existe una relación de poderes.
Desde su antecedente, la Federación Nacional de Educadores Peruanos FENEP, hasta su consolidación como Sindicato Unificado, la administración de la asociación gremial ha pasado por las manos del Partido Comunista del Perú, el APRA, Acción Popular, Democracia Cristiana y hasta por Sendero Luminoso, y, en lo posible, siempre se mantuvo unido.
Desde el gobierno de Velasco hasta el actual gobierno de García, el SUTEP ha venido negociado para conseguir todo lo que ahora posee, contando con la Derrama Magisterial como máximo trofeo de batalla. Actualmente, la mutual cuenta con 266 653 miembros y maneja alrededor de 1 300 millones de soles. Y, hasta ahora, nadie le ha encontrado irregularidades.
La más importante labor de la mutual, además de la administración de las pensiones de jubilación, es el préstamo. Los profesores pueden acceder a uno de ellos con las mejores ventajas del mercado, y la utilidad que se genera crece a medida que más se animen a hacerlo. Todos parecen estar satisfechos, a pesar de que la cúpula directiva sea elegida sin una votación de por medio.
¿Quiénes están a la cabeza?
La mayoría de sus integrantes son militantes de Patria Roja, y según Uceda, no intervienen en el funcionamiento de la empresa más que tomando las “decisiones políticas”, a pesar de que los beneficiarios estén muy poco enterados de ellas. La sospecha es, por sobre todo, válida: ¿cómo es que una institución que funciona tan bien pueda estar en manos de un grupo que trabaja a puertas cerradas?
La respuesta está en que, como cuando en el principio el caos del sindicato fue salvado por la ideología, a los profesores les importan poco lo que piensen los que administran su dinero, siempre y cuando se encarguen de proveerles el crédito más conveniente mientras hacen crecer el dinero que les asegurará una buena jubilación en el futuro.
En pocas palabras, a los profesores no le molesta depender de una organización con evidentes ideologías extremistas, siempre y cuando se encarguen de cuidar bien de sus intereses. Llegamos a la conclusión de que no hay que preocuparse de los escolares reciban influencia marxista en las aulas de un colegio, sino de que los profesores cumplan con su trabajo pensando solo en su propio futuro.
“Nueva izquierda”
La situación no sería tan grave si no contáramos con el “renacer” de la izquierda en ocasión de la reciente contienda electoral en Lima. Susana Villarán puso otra vez de moda a los partidos políticos MNI y PC - Patria Roja, y su ya confirmada victoria es fruto de esa alianza. Las “malas juntas” de Villarán no le trajeron graves problemas. Todo lo contrario. Se puede decir que le beneficiaron.
Según Uceda, la filiación con los partidos de izquierda le hicieron ganar la candidata de FS los votos de una gran parte del magisterio. Pero más que por la ideología que su dirección profesa, los profesores parecen haberse dejado llevar por la opción que asegure sus intereses, a pesar de que no estén de acuerdo con la municipalización de la educación, para la que, por cierto, “Susy” no se preparó.
Las piezas del juego están sobre la mesa. Según Uceda, la tendencia nos dice que Susana se verá obligada a negociar con el SUTEP, lo que a la larga significa dejar en manos de la izquierda la solución de un problema tan sensible como el de la educación pública en Lima. Y es seguro que el APRA, que mantiene una presencia “amigable” en el sindicato, participará de esa contienda.