lunes, 29 de noviembre de 2010

Balón de Oro al talento futbolístico

Al igual que en el extranjero, en el Perú también existen premiso que reconocen el talento de balompié peruano. Este es el caso del premio Balón de Oro 2010, organizado por la productora Contención. Ya era hora de revalorar el fútbol peruano.
Giancarlo Polastri es el organizador de la tercera premiación al talento futbolístico peruano. Convocó a una rueda de prensa, en la cual estuvieron presentes grandes glorias del balompié nacional como Óscar Ibáñez, Jorge Arriola, Héctor Chumpitaz, Teófilo Cubillas y la presencia especial del entrenador del seleccionado peruano, Sergio Markarián.

“Es un honor para mí realizar esta tercera gala del Balón de Oro, pues así no solo reconocemos el valor del jugador en la cancha, sino también fuera de ella, con su actitud positiva”. Remarcó el organizador principal”.
Aunque el seleccionador blanquirrojo estaba con rostro adusto por los recientes acontecimientos en Panamá, manifestó su conformidad con el evento. Con la presencia de ellos demostraron que el fútbol peruano sigue adelante y que no solamente hay que cosechar el buen fútbol, sino también la disciplina que tenga cada futbolista como profesional del balompié.
A través de la página web (www.balondeoro.com.pe) se realiza la elección del 11 perfecto. Se elegirá a los jugadores y entrenador que merezcan las categorías de :mejor defensa lateral, tanto derecho como izquierdo y central, mejor volante de contención, mixto, creativo y de ataque, mejor delantero, goleador, arquero y director técnico. Entre las categorías más codiciadas están: revelación del torneo, mejor extranjero en el Perú, mejor peruano en el extranjero y mejor árbitro.
En esta premiación no solo hay que darles importancia a los peruanos que se destacan en Europa, porque también hay compatriotas jugando en Latinoamérica y en otros países de importancia menor para el fútbol, así como talentos escondidos en nuestros equipos peruanos.

Entre los jugadores revelaciones de este torneo, como lo fue en su momento Raúl Fernández o un Juan “Loco” Vargas que sorprenda con sus gracias deportivas dentro de la cancha. Los árbitros no deben quedar al olvido, los hay que juzgan adecuadamente los aciertos y los errores de cada partido. Cada uno de los candidatos al Balón de Oro se perfilaría como el mejor en su categoría.

No es por gusto que hayan traído a los ex cracks del fútbol al Balón de Oro, ellos en su momento tuvieron que disciplinarse en sus concentraciones, porque pensaron en lo que estaban representando con su talento; estaban representando a su país en su habilidad individual y de equipo.

La prensa no debería darle la atención solamente al que destaca en Europa o al que luce su bienestar material en crónicas televisivas. Atención, sucede que no nos fijamos en otros jugadores que también sobresalen en su juego, y aunque humilde o con lujos, también se encargan de cuidar su imagen personal, no en el sentido de cuidarse solo el aspecto físico.

También está la integridad ética de un futbolista como persona; no desórdenes con los fans, no enfrentamientos innecesarios con el entrenador o con los otros jugadores, hacer una vida llevadera y tranquila y dedicarse el tiempo que se le permita un jugador destacable, así luego pase al retiro, al espacio de los directores técnicos u otra ocupación.

Entonces, el Balón de Oro no solo es un objeto de adorno entre los que se lo merecen: hay que ganárselo con esfuerzo y respeto dentro y fuera de la cancha. Es un paso para que los profesionales del fútbol, desde que empiecen a interesarse por el balón, no dejen de lado ni su talento ni su cordura.

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